Sistema de punto de venta y control de stock para bodegas, ferreterías, minimarkets y tiendas: lector de código de barras, caja ciega, alertas de reposición y multi-depósito.
Desde Gs. 390.000 / mesPrecio de referencia en guaraníes
Lector USB o Bluetooth, gaveta, impresora térmica o la cámara del celular.
Cada venta descuenta. Cada compra suma con su costo real.
Aviso antes de quedarte sin mercadería, con proveedor habitual.
El cajero cuenta sin ver el esperado. Las diferencias aparecen el mismo día.
Existencia por local y transferencias con confirmación de recepción.
El cajero ve precio de venta; el margen queda para quien corresponde.
StockPOS es el paquete de MetrikLab para retail: bodegas, despensas, minimarkets, ferreterías, repuesteras, tiendas de ropa, librerías y farmacias. Junta las dos cosas que un comercio no puede tener separadas —lo que vende y lo que le queda— en un solo sistema donde cada venta descuenta stock en el momento.
El problema de fondo del comercio paraguayo no es la falta de ventas: es no saber el resultado real. Cuando el stock vive en una planilla que alguien actualiza los domingos y la caja se controla con la intuición del dueño, el margen se escapa por lugares que nadie mira.
La pantalla de cobro está hecha para velocidad: se escanea, se cobra y se sigue. Funciona con lectores de código de barras USB o Bluetooth, con gaveta de dinero y con impresora térmica, y también con la cámara del celular si todavía no comprás equipos.
Para los productos sin código de barras —mercadería a granel, artículos importados sueltos— podés imprimir tus propias etiquetas. Para los que se venden por peso, el sistema trabaja con balanza.
Los productos de mayor rotación quedan como botones fijos en pantalla: el cajero no busca, toca. En una despensa donde la mitad de las ventas son diez productos, eso solo ya acorta la cola a la mitad.
Cada venta descuenta existencia. Cada compra la suma, con el costo al que entró. El inventario deja de ser una foto vieja y pasa a ser el número real del estante.
El sistema calcula el costo promedio ponderado con cada compra y lo compara con tu precio de venta. Cuando el proveedor sube el precio y vos no actualizaste la lista, el producto aparece marcado. Si comprás en dólares, la compra se registra con el tipo de cambio del día y el costo en guaraníes queda fijado; nadie recalcula nada a mano.
Definís stock mínimo y punto de pedido por producto. Cuando un artículo llega al mínimo, el sistema avisa a quien compra, con la lista de lo que hay que reponer y el proveedor habitual de cada ítem. Para lo estacional, el mínimo puede variar por mes: no necesitás el mismo stock de útiles escolares en febrero que en agosto.
El cajero abre turno declarando con cuánto empieza y lo cierra contando el efectivo sin ver cuánto debería haber. Recién después el sistema muestra la diferencia. Es la única manera de que el arqueo signifique algo: si el cajero ve el número esperado antes de contar, siempre va a cuadrar.
Los retiros, adelantos y gastos de caja chica se registran con motivo y con quién los autorizó, así una salida legítima no aparece después como faltante.
Cada local, depósito o vehículo tiene su propia existencia. Las transferencias entre puntos descuentan del origen y quedan en tránsito hasta que el destino confirma la recepción; si llegan 48 de las 50 unidades que salieron, la diferencia queda registrada con nombre y fecha.
Cuando un cliente pide algo que en tu local no hay, en dos segundos sabés si está en la otra sucursal y podés reservarlo antes de prometerlo.
El cajero cobra pero no ve el costo de compra. Los descuentos tienen tope y, pasado ese tope, piden autorización. Las anulaciones quedan registradas con usuario, fecha y hora. El margen del negocio deja de circular por el mostrador.
La carga inicial del catálogo es el trabajo más grande y lo hacemos nosotros: si tenés una planilla, la importamos; si tenés un sistema viejo, evaluamos exportar desde ahí. Después configuramos depósitos, listas de precios y permisos, y capacitamos al equipo en el local durante un día de venta normal.
En un comercio chico, StockPOS queda operativo en tres a cinco días hábiles. En uno con miles de artículos y varias sucursales, entre dos y tres semanas, y la mayor parte de ese tiempo es la depuración del catálogo, no la configuración del sistema.
Nos contás cómo trabaja hoy tu empresa y qué te está costando tiempo o plata.
Revisamos tus datos, tu rubro y lo que exige la DNIT para dejar todo configurado.
Cargamos tus productos, clientes y usuarios; capacitamos al equipo en tu local o por videollamada.
Soporte por WhatsApp en horario comercial y mejoras continuas del sistema.
Sí. Funciona con la cámara del celular o tablet desde el primer día. El lector acelera la cola y conviene cuando el volumen crece, pero no es requisito para arrancar.
Sí. El punto de venta guarda las ventas en el dispositivo y sincroniza cuando vuelve la conexión. No se detiene la caja por un corte.
Sí. Un producto puede tener variantes (talle, color, medida) con stock independiente por cada combinación, y una sola ficha para el catálogo.
Sí, y lo hacemos nosotros durante la implementación. También evaluamos exportar desde el sistema anterior si tenés uno.
La facturación electrónica SIFEN es un módulo aparte que se suma a StockPOS. Viene incluida en el plan Corporativo y como add-on en el plan PyME.
Coordinamos una demo sin costo, en tu empresa o por videollamada. Atendemos Asunción, Gran Asunción y todo el interior del país.